Misiones: Las huelgas desafían la política de Milei La lucha de los trabajadores esta fuerte y se extiende

Los docentes, que hace meses que vienen reclamando aumento salarial, desconocen el aumento del 10% que impuso el gobierno cerrando la paritaria. Representa un salario aproximado de $240 mil para un turno. La burocracia sindical de UPDM -enrolada en la lista celeste de la Ctera-, formalmente rechazó, pero en los hechos lo dejó correr. En respuesta los trabajadores docentes profundizaron la lucha, se organizaron en asambleas y a partir del lunes 13 pasaron a los cortes de ruta y acampes que paulatinamente se fueron haciendo más masivos.

Desde abril se sumaron a la lucha los trabajadores de la salud pública, que el miércoles pasado tomaron el Ministerio de Salud luego de que ATE provincial arreglara con el gobierno un aumento miserable a espaldas de los trabajadores que están en lucha. Un profesional con ocho horas de trabajo gana alrededor de $600 mil. En los últimos días la protesta se fue extendiendo a los judiciales, trabajadores yerbateros y guardaparques. Los estudiantes de la Universidad (UNAM) también realizaron una movilización de apoyo a los trabajadores en lucha. El clima asambleario para efectuar reclamos salariales parece estar extendiéndose a otros trabajadores, que todavía no han salido abiertamente a la lucha.

El jueves los docentes que reclaman un piso salarial igual a la canasta básica de $828.000, realizaron una importante movilización por el centro de Posadas hasta la legislatura. Allí derribaron vallas reclamando ser atendidos. Solo tuvieron como respuesta el gas pimienta que lanzó sobre ellos la Infantería. Los legisladores del PRO, Horacio Loreiro, y de la UCR, Ariel Pianesi, que en una acción demagógica y politiquera salieron a respaldar a los manifestantes, terminaron siendo insultados: [«Le votaron a Milei la ley, hijos de puta», le recriminaron]. (LPO)

El gobernador Passalacqua del Frente Renovador para la Concordia, aliado de Milei, contraatacó enviando los recibos de sueldos “con hasta 15 días de descuentos”, lo cual -por supuesto- generó un fuerte repudio. El Frente Renovador está dirigido por el dos veces ex gobernador Carlos Rovira que, aunque maneja la política provincial sin integrarse a ningún frente nacional, en el último gobierno era muy afín a Sergio Massa, a quien apoyó en las últimas elecciones presidenciales. Después de los festejos del 25 de mayo un nutrido grupo de docentes fue a manifestar frente a su domicilio.

Al ser movimientos que surgen desde las bases tanto los docentes como los trabajadores de la salud toman sus decisiones en asambleas. Pero tienen como gran limitación que hasta ahora no hay un organismo de coordinación, y ambos sectores buscan negociar por separado con los respectivos ministerios sus reclamos salariales. Centralizar la lucha es lo primero que hay que hacer para que con la unidad el movimiento sea más fuerte. Eso se logra eligiendo delegados en asambleas de base de todos los sectores de trabajadores y formando un comité de lucha centralizado. Dado que pasan los días y el gobierno no cede, hay que organizar ollas populares para que puedan comer las familias más necesitadas, apelando a la solidaridad demostrada por la población que aplaude al paso de las movilizaciones y da otras muestras de simpatía. Ese comité de lucha no solo deberá establecer un pliego de reivindicaciones en común y determinar las acciones que hagan falta para conseguirlo, sino que también deberá discutir cómo enfrentar la represión.

El deterioro salarial es tan grande que provocó el amotinamiento de la policía provincial. Los policías reclaman un aumento del 100%, mientras que el gobierno solo ofreció 30%, lo que fue rechazado. Pero no hay que confundirse. Los policías no son trabajadores, son parte del aparato represivo.

Algunas organizaciones que se reivindican trotskistas parecen confundidas respecto a esta cuestión. Mientras que los partidos del FIT-u se hacen los distraídos de manera oportunista, el NMas se pronuncia claramente, pero mal: “En el marco que no apoyamos el reclamo policial, alentamos la confraternización impulsada por los trabajadores que, sumada a la masividad del proceso, ha inhibido la capacidad represiva de las fuerzas policiales provinciales” dice el NMas. Pero, ¿cómo se puede confraternizar sin apoyar su reclamo? ¿Cómo confraternizar con los encargados de la represión? No es la misma política con la policía, que son represores a sueldo y que cuanto más ganen mejor van a reprimir que, con la planteada para los soldados conscriptos de un ejército, la que además no se circunscribe exclusivamente a la confraternización. El NMas, plantea la confraternización con la policía como si eso fuera suficiente para impedir la represión, cuando es probable que si el gobierno arregla el salario de la policía sea bajo la condición de cumplir a fondo su función represiva. Olvidan el análisis social y de clase que planteo Trotsky, aun en el caso de que hubiera policías de extracción obrera: “El obrero, convertido en policía al servicio del Estado capitalista, es un policía burgués y no un obrero”.

Los trabajadores no pueden confiar en la policía. Deben discutir cómo organizar su autodefensa. Si todavía no son capaces de entender esa necesidad, estarán siempre expuestos a tener que retroceder ante la represión.

26/5/24

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