Un fantasma recorre Europa

¡Viva la rebelión del movimiento estudiantil contra Macron!

La jornada del sábado 17 de octubre fue el punto culminante de un mes de movilizaciones estudiantiles prácticamente cotidianas. La movilización estudiantil comenzó el 21 de septiembre en el liceo Saint-Exupéry de Créteil, al sur de París cuando estudiantes secundarios bloquearon el acceso al colegio reclamando por la falta de docentes, aulas saturadas (de 32 a 35 alumnos), malas condiciones de infraestructura (entre ellas la falta de aire acondicionado para atenuar las temperaturas que alcanzaron hasta los 40° en las aulas durante las olas de calor y que en el invierno que se aproxima son muy bajas) y críticas al sistema de acceso universitario Parcoursup.
El 29 de septiembre la movilización estudiantil que ya había alcanzado a más de 300 colegios empalmó con un paro de trabajadores estatales contra los recortes presupuestarios de Macron que incluyen el congelamiento salarial, el cuarto consecutivo. Ese día, la movilización de la que participaron empleados de la administración pública, docentes, trabajadores de la salud y bomberos, confluyó con el movimiento estudiantil superando las 200 mil personas.
El 1 de octubre se sumaron los estudiantes universitarios con alrededor de 30 bloqueos en los campus de Paris-Cité, Sorbonne-Université, y también en Estrasburgo, Montpellier, Lyon y Rennes.
El 6 de octubre se realizó una jornada de movilización a nivel nacional de estudiantes de secundaria y universitarios con la participación de profesores y los padres.

La represión contra el movimiento estudiantil es feroz, como se puede ver en los videos; los cuerpos represivos aporrean salvajemente a los jóvenes y disparan proyectiles y gas lacrimógeno a mansalva. Como consecuencia se produjeron lesiones graves entre los manifestantes: un joven de 14 años fue alcanzado en la mandíbula por un proyectil de gas lacrimógeno disparado a corta distancia por la policía, lo que le provocó una fractura de mandíbula y la pérdida de varios dientes. En Tours otro de 16 años perdió el uso de su ojo derecho el 30 de septiembre por un proyectil de Flash-Ball. El 5 de octubre, un pibe de 15 años de Lens perdió la mano izquierda cuando le estalló una granada. Se calcula alrededor de 7000 detenidos.

La convocatoria del 17 de octubre contra el alto costo de la vida y con el lema “Macron dimisión” movilizó a 800 mil personas que protagonizaron unas 600 manifestaciones en toda Francia, con la confluencia de distintos sectores sociales, como trabajadores de la CGT, Solidaires y agricultores, que marcharon junto a las organizaciones de estudiantes secundarios y universitarios, chalecos amarillos y militantes del movimiento “bloqueemos todo”, con el apoyo del partido de izquierda La Francia Insumisa (LFI) y el Partido Comunista (PCF). Las reivindicaciones se ampliaron reflejando un clima de exasperación social: el precio de la nafta, las facturas de la luz, la canasta básica, el rechazo al proyecto de presupuesto 2027, así como la falta de recursos para la escuela y los hospitales.
Es que como dijeron los jóvenes chilenos el 18 de octubre de 2019, el estallido no fue por “30 pesos”, sino por los años de explotación capitalista que en su crisis se vuelve más y más opresivo dejando sin escapatoria a los trabajadores y a los jóvenes en el marco de su régimen social.

Y finalmente la juventud francesa también estalló.
A medida que avanzaba el día, las imágenes de multitudes desfilando en calma dieron paso a las de incendios y los enfrentamientos con la policía.

En París, la plaza de la República se transformó en un campo de batalla: cientos de manifestantes encapuchados y vestidos de negro bombardearon a las fuerzas represivas con proyectiles y fuegos artificiales. Por la mañana, un centenar de personas ya habían roto los cristales de las sedes de CNews y de Europe 1. Al final de la tarde, una marcha espontánea se acercó a 150 metros del Elíseo (la sede de la presidencia) antes de ser repelida.

 En Saint–Étienne, otro manifestante habría perdido una mano al final de la tarde tras recoger una granada.
La noche terminó con el ayuntamiento de Limoges ardiendo. Los fuegos de la rebelión recorrieron Francia y se extienden a otros países de Europa, con grandes manifestaciones y duros enfrentamientos con la policía en Albania, Bélgica y también en Italia donde el lema era «¡Dinero para las escuelas, no para la guerra!»

Con el fin de enfriar la protesta para que Macron llegue a las elecciones de abril, la burocracia sindical dirigida por el PC y LFI convoca a la huelga y a la manifestación el 5 de noviembre por los salarios y los servicios públicos. Veremos que dicen los estudiantes.

Las decenas de manifestantes, en su mayoría muy jóvenes que derribaron las pesadas puertas de madera del ayuntamiento en el Vieux-Port (Viejo Puerto) gritaban: “¡Es la Revolución, tomamos la Bastilla!”.
Todavía no, pero se va acercando.

18/10/26

Deja una respuesta