La guerra que hay ahora y la guerra que viene

Hace pocos días, casi en simultáneo con el intento oficial de hacer votar en el senado la llamada “Ley de tierras”, se conoció que en Mendoza varios empresarios compraron hace un tiempo unas 32 mil hectáreas porque sostienen que la Argentina es un refugio frente a la guerra mundial que viene.

La noticia tuvo mucha repercusión porque la levanta el Financial Times que es un diario “serio” del capital financiero: “El prestigioso medio detalló el proyecto que un grupo liderado por el argentino Martín Varsavsky impulsa en un enclave remoto con viviendas modulares, domos geodésicos y energía solar en medio de la naturaleza virgen”, dice Infobae.

Varsavsky definió el proyecto como una respuesta a un escenario geopolítico que considera ya en marcha. “Ya estamos en la Tercera Guerra Mundial, las líneas de batalla ya están trazadas”, dijo a Financial Times.

Efectivamente en Europa se desarrolla una guerra que lleva ya 4 años y medio, más de lo que duró la primera guerra mundial. En esa guerra se enfrentan directamente Rusia y Ucrania, pero Ucrania actúa como “proxy” de la OTAN. Por el lado ruso, es sabido que Corea del Norte provee no solo de municiones, misiles y drones, sino que ha aportado varias decenas de miles de soldados. También hasta febrero de este año, cuando se produjo el ataque de Israel y EE-UU contra Irán, este país aportaba al frente ruso gran cantidad de drones. Así es que ambas guerras, la que se desarrolla en Europa y la que ocurre en Medio Oriente están conectadas y preanuncian un gran enfrentamiento mundial cuyos protagonistas centrales serán EE-UU con sus aliados contra China y Rusia con los suyos.

Este enfrentamiento en una tercera guerra mundial es inevitable, porque no hay lugar en el mercado mundial para dos grandes potencias imperialistas como EE-UU y China.

Mientras tanto se van produciendo los preparativos y en estas guerras van midiendo los puntos débiles del enemigo y las dificultades propias.
Como parte de esos preparativos ya hay en curso una ofensiva política, económica y militar de EE-UU sobre todo el continente americano, con el objetivo de cerrarlo en un solo frente alineado y dominado por EE-UU.
Con el secuestro de Maduro y su mujer, tras un breve operativo militar, Trump sometió a Venezuela con el acuerdo del chavismo que dio un giro de 180 grados en su relación con el imperialismo yanki.
EE-UU estuvo interviniendo en todos los procesos electorales latinoamericanos apoyando a los candidatos de ultraderecha.
En las elecciones de medio término en octubre del año pasado no solo respaldó a Milei políticamente sino con el anuncio de un swap para evitar una corrida cambiaria que muy posiblemente se hubiera llevado puesto al gobierno.
Por eso Milei es una pieza importante en el esquema de dominación yanki. No puede extrañar entonces las relaciones del gobierno con Peter Thiel, ni que este haya decidido afincarse también en este nuevo paraíso liberal de los más grandes megamillonarios. Tampoco es sorpresa que la “ley de tierras”, junto con la de glaciares y el super RIGI estuvieran dirigidos a satisfacer los requerimientos para la instalación de grandes centros de datos para la Inteligencia Artificial.

Unidas todas las piezas podemos ver que ya ahora somos parte de los preparativos de la próxima guerra mundial.
Para ello necesitan someternos, derrotarnos. Bajos salarios, reforma laboral, liquidación de la universidad gratuita, de los institutos donde se desarrolla la ciencia y la investigación, y cierres de empresas que van dejando un tendal de desocupados que tienen que arreglarse como puedan.
Nos quieren de rodillas, para que los capitalistas puedan hacer sus negocios en “libertad” sin que los trabajadores molesten con sus reclamos.

Como parte de este plan Trump y varios gobiernos latinoamericanos han acordado la formación del “Escudo de las Américas” que es una de las formas en que se materializa la reactualizada doctrina Monroe y con la excusa del combate al narcotráfico se proponen coordinar operaciones militares y policiales. Otra forma es la “cooperación” internacional basada en inteligencia, seguridad y financiamiento para combatir el denominado «terrorismo de izquierda», anunciada a mediados de julio en una cumbre encabezada por el secretario de Estado de EE-UU Marco Rubio, en la que participó el canciller argentino Pablo Quirno. Esta es una reedición a nivel continental del macartismo para perseguir a las organizaciones y militantes de izquierda que luchen contra este plan imperialista.

Nos deslizamos como si fuéramos en una cinta transportadora cuesta abajo. Es el momento de despertar y ver lo que está pasando antes de que sea demasiado tarde.
Lo que tenemos que hacer. es justamente lo que los yankis y Milei temen: organizarnos en un partido los trabajadores y estudiantes conscientes, para luchar contra la opresión imperialista y la explotación capitalista, para no ser ratones del experimento liberal “libertario” ni volver atrás al populismo peronista. Esas dos son solo variantes de un mismo sistema capitalista, que como lo demuestra un mundo en guerras permanentes es lo que verdaderamente fracasó.  Lo único que se contrapone al capitalismo es el socialismo. El verdadero socialismo en ningún país se pudo alcanzar porque fue corrompido por la casta stalinista. Pero solo el socialismo, el verdadero de Marx y Engels, de Lenin y Trotsky, es el que puede abrir un futuro a la humanidad. Organizate con La Causa Obrera para luchar por ese objetivo.

27/8/26

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