¿Para qué sirve la marcha de la bronca?

La marcha surge ya con ese “programa” difuso llamando a expresar la bronca, puesto de antemano, sin ninguna discusión previa, y con la convocatoria personal de la diputada Myriam Bregman. Es en realidad una orientación política del PTS para darle una actividad y “un canal de expresión” a los comités de la simpatía recientemente formados.

Así lo expresa el propio PTS en sus notas: <<En todas las reuniones se expresó el entusiasmo de dar pasos en la militancia. Desde aquellos que estaban desilusionados y que con los comités y la visibilidad política conquistada por Myriam plantean que volvieron a entusiasmarse hasta quienes plantean que la gente está perdiendo el miedo y que “no nos podemos quedar con los brazos cruzados.

En todas también surgió una misma preocupación: hay bronca, hay sectores que empiezan a desencantarse con Milei y hay simpatía por la izquierda, pero esa fuerza todavía tiene que encontrar canales para expresarse colectivamente.”.>>(LID)

La movilización del 6 (de agosto) tenía el objetivo preciso de presionar al senado para que no aprobara el paquete de leyes conocido como “Ley de tierras”. Ese día una movilización numerosa se mantuvo firme bajo una la lluvia haciendo frente a la represión gubernamental, cantando “la patria no se vende”, tratando de evitar la venta de tierras sin límites a millonarios extranjeros.

Ese objetivo preciso está ausente en la marcha de la bronca. ¿Que se busca con la marcha? Obviamente una marcha de algunos miles de manifestantes no volteará al gobierno ni lo obligará a cambiar su política. Solo manifestar la bronca suena a catarsis politica más propia de las burocracias sindicales y el peronismo. Enfrentar a Milei sin un objetivo concreto, lleva implícito el sello propio del inicio de una campaña electoral disfrazada de jornada de lucha contra el gobierno.
“Venga cada uno con su bronca”, dice una de sus consignas convocantes. Es lo suficiente amplia y difusa como para atraer sectores peronistas a una marcha sin contenido clasista ni programa revolucionario. Es muy parecido a la “Plaza del NO” convocada por la Izquierda Unida (MAS/PC) en el 90 contra el gobierno de Menem, que terminó con un discurso de Zamora convocando a luchar por una Asamblea Constituyente, es decir por un programa democrático, no socialista.

El PTS ha logrado imponerle esta movilización al resto de los integrantes del FITu. El MST definió, desde el momento que las simpatías electorales por Bregman subieron, aferrase a la estrella ascendente que promete más votos y bancas en el Congreso. En su seguidismo a la política del PTS fueron los socios minoritarios de la convocatoria a la marcha.
A las reuniones preparatorias se sumó Izquierda Socialista a pleno con sus principales dirigentes. El PO participó en esa reunión solo con algunos cuadros sindicales, pero luego definieron en su periódico el apoyo a la marcha.

Así es que tras la figura ascendente de Bregman el PTS viene llevando a la rastra al resto de los partidos del FITu, aún después de haber impuesto la división de ese frente en las elecciones a Asamblea Constituyente de Bariloche, en donde el PTS se presentó junto con el MST por un lado y el PO junto con IS por otro.

El motivo de la ruptura parcial fue la negativa del PO a repudiar las agresiones verbales y la patoteada de integrantes de la lista negra/conducción del SUTNA contra militantes del PTS y activistas de zona norte que vienen planteando diferencias en relación a la política que se aplica en FATE.
Durante años conviven en el FITu como frente de conveniencia electoral partidos que presentan diferentes posiciones en relación a la guerra de Ucrania/Otan y Rusia. El MST e Izquierda Socialista se posicionan en el frente militar de la OTAN. Partidos que se reivindican internacionalistas y son parte de corrientes internacionales no se dividieron por la guerra, pretenden poner como argumento ahora una disputa sindical. La realidad es que al PTS se le ha subido fuerte la fama a la cabeza y ahora cree que no necesita al FITu para juntar muchos votos.

Con ese castigo en una elección ad hoc en el cual no se arriesgan bancas permanentes, el PTS -disfrutando de su actual hegemonía- subordina a los demás miembros del FITu.
Y ese es el mismo objetivo que tiene su convocatoria a la marcha de la bronca. Esta no es una acción de la lucha de clases sino una manifestación política electoral del PTS que arrastra tras de sí a los demás partidos del FITu, que no se quieren perder el tren electoral. Por su puesto, cada partido llevará sus agrupaciones e influencia sindical y de organizaciones colaterales ambientalistas, feministas y de ddhh. Pero el contenido político de la marcha es reforzar la influencia electoral del frente encabezado y hegemonizado por Bregman/PTS. Su programa no es socialista revolucionario, es kautskista, es decir, socialdemócrata de izquierda: culmina con la Asamblea Constituyente como el MAS de Zamora de los 90, que no sale de los marcos del régimen burgués. Por estas razones no vamos a participar de la marcha.

12/9/26

Deja una respuesta