Bolivia – SOBRE LAS ÚLTIMAS MOVILIZACIONES: entre consignas independientes y el chaleco de fuerza masista

(Nota publicada en manifiesto internacional N° 3 por parte de los compañeros de FABRILES SOCIALISTAS REVOLUCIONARIOS de Bolivia – link de enlace a su web: https://www.facebook.com/fsrevo/ )

Pugna Interburguesa

En el 2003 las masas le dieron un duro golpe a la burguesía tradicional, golpe que podría haber sido el de gracia si hubieran contado con un partido revolucionario para avanzar al socialismo. En cambio, capitalizó la situación el partido de la pequeña burguesía acomodada que ganaba fuerza entre el campesinado (partido del MAS) para desviar el proceso de lucha y salvar al régimen burgués. Luego de varios años de radicalización el país se pacifica en 2009 gracias a los acuerdos con la medialuna expresados en la modificación de más de 100 artículos de la NCPE redactada por organizaciones campesinas y populares. Es el inicio de las concesiones del MAS a la burguesía tradicional terrateniente y agroindustrial, que irían en incremento; conservación de latifundios, legalización de desmontes, ampliación de frontera agrícola, subvenciones millonarias, avances en introducción de transgénicos, por nombrar algunas. Concesiones necesarias en su fin de consolidar a su propia burguesía emergente lo cual requiere de una estabilidad socio económica.

Por lo tanto, es el propio MAS el que primero salva, y luego, en sus 14 años de gobierno, fortalece a la burguesía tradicional que finalmente lo derroca.

Con el desgaste del MAS, producto de su política antiobrera, antiindígena, extractivista, sus pequeñas concesiones a las clases explotadas a pesar de 10 años de bonanza en los precios de minerales y sobre todo de los hidrocarburos, el incumplimiento de la agenda de octubre, corrupción y cada vez más represión; era natural que la burguesía tradicional fortalecida pretendiera recuperar el poder del Estado, y que se valiera de todos los medios para hacerlo, sobre el descontento de gran parte de la población, (incluso de sectores populares), y la coyuntura del fraude del MAS, se consumó un golpe de Estado que se ejecutó ante la pasividad de las clases empobrecidas que 10 años atrás confiaban plenamente en el MAS como el partido que realizaría la agenda de octubre y un cambio profundo.

Es la pugna que se establece entre dos variantes burguesas, la vieja derecha tradicional y la nueva derecha del MAS que a la vez sirven de correa de transmisión a los intereses de distintas facciones del imperialismo. En su pugna establecen en el imaginario popular una falsa polarización entre izquierda y derecha cuando en realidad ambos sirven a fines empresariales. Esa falsa polarización se logra sostener gracias a que se apoyan desde su base en una diferente estructuración clasista y, a que las medidas de contención que en su momento fueron las mínimas necesarias como la renegociación de contratos con las 9 transnacionales de hidrocarburos se publicitaron como “nacionalización”, que con el tiempo fueron entendidas como producto de una política nacionalista del MAS.

Inicio de las movilizaciones con fines electorales

Es en el contexto de esta pugna que se inicia la reciente lucha. El MAS, queriendo impedir que el gobierno de Añez siga posponiendo las elecciones, pero sobre todo que no les quiten la personería jurídica luego del grosero error de su candidato a presidente Arce Catacora de presentar públicamente una encuesta interna, acción prohibida por la ley electoral, y estimando que el descontento de las masas le daría cuerpo para lograr estos objetivos, negocia con la dirigencia de la COB para convocar a huelga general indefinida y bloqueo de caminos.

Pero en un inicio la convocatoria de la COB tiene una respuesta débil. La huelga general es un saludo a la bandera, la mayoría de las federaciones y confederaciones (fabriles, mineros, maestros, salud, gremiales, jubilados, transportistas, y otros) no acatan, habiendo pasado algunas facciones de la burocracia al bando de Añez. Las bases no cuestionan a los burócratas que deciden no apoyar a la COB en esta lucha, en parte por miedo a perder el empleo en plena pandemia, en parte porque ven detrás una maniobra del MAS, por las pugnas interburocráticas, pero también por el descrédito de la COB en los últimos años. Todo trabajador sabe que los actuales dirigentes de la COB a la cabeza de Huarachi, fueron puestos a dedo por Evo Morales en un Congreso trucho y luego fueron estos mismos dirigentes que le “sugirieron” la renuncia a Evo, posteriormente se hicieron prorrogar con Añez por 2 años, y finalmente volvieron al redil del MAS. Unos gusanos que van de un lado a otro a su conveniencia personal, hablando a nombre y a espaldas de los trabajadores de base.

En esos días el MAS alentaba a las masas a movilizarse. La convocatoria de la COB del 24 de julio decía textualmente “por la aplicación de las malas políticas del gobierno, tanto en la salud, la educación, la economía, los despidos masivos y rebajas salariales, así como la violación constante a las leyes nacionales que van en desmedro de la democracia” refiriéndose a sus verdaderas intenciones electorales indirectamente y como último punto para decir que la protesta era principalmente por salud y educación. Pero luego en la movilización estos puntos fueron olvidados.

Los puntos de bloqueos suplían la falta de personas con camionadas de piedras o arena. Pero esa situación iba a cambiar rápidamente.

Radicalización y Clases Sociales movilizadas

En el transcurso de unos días, las protestas se masificaron. Esta transformación se debió a lo siguiente:

1_ Contexto económico

La situación es de una crisis económica que se viene arrastrando y agudizando hace años y que se profundizó con la pandemia, además de que ésta les dio una excusa ideal a los empresarios y al Estado para descargar el peso de la crisis sobre los trabajadores, con despidos masivos y precarización laboral. En salud el débil sistema público colapsó rápidamente y el gobierno de Añez no sólo no brindó soluciones, sino que cometió actos de corrupción con el poco dinero destinado a esta cartera. Los créditos de la CAF, BM, BID, etc., aprobados por los 2/3 del MAS, sabiendo en que se utilizarán, están siendo destinados en su gran mayoría para salvar a los grandes empresarios que siguen despidiendo trabajadores, y sólo migajas están repartiendo a los más pobres, La gestión escolar finalmente fue suspendida como consecuencia de la nefasta política privatizadora del gobierno. La economía doméstica de campesinos y cuentapropistas que constituyen la gran mayoría del país entró en una grave crisis.

2_ Contradicciones históricas étnico raciales

En nuestro país la exclusión de las mayorías indígenas ha sido histórica. El MAS capitalizó simbólicamente este hecho a pesar de que de acuerdo a sus intereses burgueses reprimió duramente a indígenas más de una vez, como en Chaparina, en Caranavi, en Apolo, en Achacachi, y que impulsó proyectos extractivistas en contra de comunidades indígenas en Bala Chepete, Tariquia, Rositas, Mallku Qota, además del Tipnis. Aun así, en el sentir de las masas el MAS es un partido diferente en este aspecto, el ascenso de Añez que se valió de grupos racistas y fascistas que golpearon a mujeres de pollera, con policías que incendiaron la Wiphala, y que entró al Palacio de Gobierno con la cruz y las balas, dejando un saldo de casi medio centenar de muertos en el lapso de pocos días que incluyeron las masacres de Sacaba y Senkata, hechos que enardecieron todo ese odio contra el Q’ara opresor y colonizador y lo personificó en la figura de Añez. Esta fue la principal razón por la que, si bien no salieron a sostener a Evo, sí enfrentaron al gobierno de Añez desde el primer día.

Las clases que se fueron incorporando a la lucha son los campesinos pobres y sectores empobrecidos de algunas ciudades como la zona sur de Cochabamba y particularmente las juntas vecinales de El Alto. Se trata fundamentalmente de los mismos sectores que en octubre- noviembre pasado enfrentaron a las fuerzas armadas enviadas por la ya posesionada Añez con el aval del Parlamento. Es por eso, que esta lucha es una continuidad de aquella. Ver una oportunidad de tomar revancha por Senkata y la reaparición de grupos fascistas como la Resistencia juventud kochala sirvieron de catalizador para radicalizar las protestas.

El MAS empezó a entender que la situación se le iba de las manos, y paso de incentivar a contener y luego a desmovilizar.

Surgimiento de consignas independientes en la movilización

Con la radicalización de la lucha diversos sectores movilizados empezaron a levantar sus propias consignas, y entre todas se generalizó la de “fuera Añez”, línea independiente a la masista. Evo Morales salió rápidamente a decir que “fuera Añez” era una consigna de derecha y del imperialismo ya que postergaba las elecciones por otros 5 meses como mínimo, que lo que necesitamos era fijar las elecciones. Pero esos sectores no retrocedieron.

Esta independencia relativa no llega al punto de haber superado al MAS, llegado el momento estos sectores lo votaran. Pero si demuestra que lo cuestionan y que está en germen una ruptura sobre la que se puede y se debe trabajar en sentido revolucionario.

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La pasividad de la clase obrera

El gran ausente en las movilizaciones es la clase obrera organizada, si bien en un inicio eso no era sorprendente por las razones ya mencionadas, con la aparición de consignas independientes entre campesinos y sectores empobrecidos de la ciudad, sí que su ausencia pasa a primer plano y las razones mencionadas hay que agregar la más importante: Las bases obreras están sumamente despolitizadas y se han acostumbrado a las luchas meramente sectoriales. Esta situación no es nueva, los fabriles en Cochabamba jugaron un rol fundamental en la guerra del agua, y los mineros de Huanuni le dieron la estocada final al gobierno de Goni en la guerra del gas (hace 20 años) iniciada por campesinos aymaras y continuada por las juntas vecinales de El Alto, pero más allá de esos dos hitos y de la lucha por la ley de pensiones en 2012, la clase obrera ha estado ausente de las grandes luchas en las últimas décadas.

Contención y repliegue ordenado por el MAS

Atemorizados por una situación que se le fue de las manos los masistas se apresuraron a negociar para proceder a la desmovilización. Obviamente Añez y toda la derecha tradicional estaban igualmente interesados en llegar a un acuerdo rápido. El domingo 9 de agosto parecía que se levantaban los bloqueos luego de que el TSE pasara la decisión de demanda de anulación de la personería del MAS al TCP, proceso que duraría meses, al tiempo que emitía un acta de entendimiento ratificando las elecciones para el 18 de octubre. Sin embargo, y si bien, donde el MAS tiene firme control como en el trópico donde 5 de las 6 federaciones levantaron las medidas, en general el lunes los bloqueos amanecieron más fortificados.

Sin importarle ya que su oportunismo electorero quede expuesto, confiados de que a fin de cuentas muchos lo votarán como el mal menor, el MAS mediante su bancada parlamentaria aprobó el miércoles 13 de agosto una ley para que las elecciones sean el 18 de octubre como plazo máximo. ¡La misma fecha que ya estaba anunciada! Con la novedad que sería el plazo máximo. Medida tan insignificante en el escenario de una lucha de gran envergadura y con consignas mucho más radicales demuestra la desesperación del MAS por salir como sea de una situación incómoda.

Los diputados masistas apuntaron como responsables de la continuidad de los bloqueos al CEN de la COB instándolos a levantar las medidas de presión, dándole la espalda a los movilizados sin tapujos, pero con un guiño a sectores de clases medias urbanas de los que esperan obtener votos. Usando a sus títeres burócratas de la COB como chivo expiatorio a la par que se desmarcaban de las protestas. Por su parte, el CEN de la COB imploraba por que le den algo más para no salir inmolados y afirmaron el martes 12 que si se pasaban las elecciones para el 11 de octubre levantaban las protestas ¡Apenas una semana menos de lo ya anunciado! Mientras que, de salud, educación, despidos masivos, ni una palabra, ni de la COB ni del MAS.

El jueves 13 la maquinaria para desmovilizar ya operaba en toda su magnitud. El viernes 14 se realizó un Cabildo plenamente dirigido por el MAS a través de la FEJUVE de Villasantes, y las federaciones campesinas Tupaj Katari y Bartolina Sisa, con discursos radicales al gusto del paladar de las masas, pero carentes de perspectiva, en los hechos reforzaron la línea de desmovilización, de hecho, para realizar el Cabildo el jueves se instruyó el repliegue.

Escenario próximo más probable

Apoyados por las resoluciones del Cabildo algunos sectores mantendrán todavía puntos de bloqueo, pero en los hechos serán tan dejados a su suerte y aislados que su lucha acabará por diluirse o si resisten serán finalmente reprimidos. El MAS ya logró sus fines electorales y ahora esta tan interesado como el gobierno en aplacar los focos que quedan.

Balance de la coyuntura en torno al escenario electoral:

Sectores de las masas levantaron consignas independientes y obligaron a los partidos burgueses a llegar a acuerdos rápidos antes que la situación se les desbordara. Se trata de un repliegue en un escenario general de radicalización en la lucha de clases. No es una derrota de las masas que pueda llevar a cierta estabilidad socio política para la burguesía, más al contrario ante el influjo de la crisis económica el escenario será más conflictivo e inestable.

En este contexto se darán las elecciones, estas no son simplemente un “circo electoral”, son el escenario de legitimación del dominio de la clase burguesa, la forma de ejercer su dictadura y el medio que le permite perpetuar la miseria, explotación, desempleo, discriminación, opresión, contrabando, narcotráfico, delincuencia y violencia contra la mujer y la niñez. Le insistimos a las clases explotadas que gane el partido que gane, asumirá el rol de gestionador de la crisis capitalista, descargándola contra ellas de las más diversas maneras.

Las naciones indígenas que han tenido un rol protagonista en la lucha reciente deben comprender que mientras vivamos en el Estado burgués, Estado dominado por los dueños de medios de producción, tierras, bancos, fábricas, minas, empresas en general, se perpetuará el racismo. El MAS que es un partido manejado por empresarios, es garante de ese Estado, se encargó de hacer sobrevivir el latifundio con toda su rancia herencia racista y colonial. Es por eso que, para acabar con los residuos coloniales en el marco de la dominación imperialista, es necesaria la revolución socialista y para ello es imprescindible que se enfrenten al partido burgués que ha penetrado en sus filas.

Principales lecciones del conflicto:

La desmovilización, tan rápida y efectiva como la radicalización de la lucha, demuestra que, de la independencia al nivel de las consignas a ir en contra de sus entes matrices por traicionar la lucha, hay una enorme distancia. Las masas campesinas siguen plenamente bajo la tutela de los burócratas masistas y aunque los cuestionen terminan acatando sus decisiones.

Es difícil para las masas romper con el partido que los despertó a la lucha política y más aún, en ausencia de un Partido Revolucionario que les sirva de referencia. Este hecho, se magnifica por las características del campesinado. El campesinado no es un todo homogéneo, por el contrario, en su seno se desarrollan las dos clases clásicas de la sociedad moderna, burguesía y proletariado, hay lucha de clases en el campo, hay explotación. Entre los mismos movilizados hay explotación. Es esta heterogeneidad la que imposibilita que pueda haber un proyecto histórico “campesino”, el movimiento termina o bien yendo detrás de un proyecto burgués como el del MAS a la cabeza de la burguesía campesina, o bien de la revolución socialista a la cabeza de la clase obrera en alianza con los sectores del campesino pobre y semi proletario.

La clase obrera, más homogénea en el sentido de ser clase explotada (si bien hay excepciones de obreros que tienen pequeños medios de producción donde explotan otros obreros, fenómeno que está siendo estudiado), tiene un proyecto histórico definido, la sociedad sin clases, sin explotación. Es por eso que es la clase obrera consciente, organizada en partido revolucionario, la que debe agudizar la lucha de clases en el campo y ganar a su aliado revolucionario, el campesino pobre y semi proletario. El Proletario agrícola, que según el último censo agrario ya produce en valor más del 50% de la producción del país y que está en torno a los dos millones, cumplirá un rol fundamental en consumar la alianza con el campesino pobre.

No hay atajos, en esta lucha hemos visto una vez más estas limitaciones. O la clase obrera toma un rol protagónico de vanguardia, o todas las clases explotadas de la ciudad y del campo seguiremos siendo carne de cañón de la pugna interburguesa.

Como tarea inmediata en pos de este objetivo debemos recuperar los entes matrices con independencia político sindical:

Los entes matrices y la COB a la cabeza, han demostrado estar bajo las órdenes de las variantes burguesas que lo utilizan de acuerdo a sus intereses, para hacer que los trabajadores sirvamos de furgón de cola de esas variantes. Debemos exigir Congreso de los entes matrices para recuperarlos para los trabajadores bajo la línea histórica de la independencia política sindical de los partidos burgueses.

VIVA LA ALIANZA OBRERO CAMPESINA!!

18/8/20

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