En marzo del 2022, cuando Furlán desplazó a Caló, las diferentes burocracias regionales de la UOM, se llenaban la boca diciendo que ahora sí iban a pelear las paritarias. Tal vez algunos compañeros de base compraron ese discursito combativo de Furlán y la lista verde, pero al poco tiempo nomás ya se vio que eran más de lo mismo, esta “nueva conducción”, no significaba una dirección combativa que sirviera para organizar la lucha de los metalúrgicos, sino todo lo contrario.
En esos años del gobierno de Al-verso, hubo una breve recuperación económica durante la postpandemia, que permitieron algunas luchas parciales en varias regionales del país, y la conducción nacional de Furlán jugó para las patronales como ya lo había hecho Caló durante el macrismo y el kirchnerismo. Ponemos entre comillas “nueva” porque en realidad, lo único que había cambiado era la dirección nacional, todos los dirigentes de las seccionales siguieron siendo prácticamente los mismos burócratas recalcitrantes de siempre.
Luego, desde que asumió el gobierno de Milei, las fábricas metalúrgicas han sido (tal vez junto a las textiles) las que más han sufrido toda la política económica de Milei. Cientos de miles de despidos y salarios de miseria y en el medio una reforma laboral muy regresiva. Sin embargo, la UOM conducida por Furlán y su aparato, no ha impulsado ningún plan de lucha. Ni siquiera, por ejemplo, una medida en solidaridad con los trabajadores de Tierra del Fuego cuando en el 2025, habían llevado adelante una importante pelea, dejando aislado ese conflicto*.
La intervención en la dirección nacional de la UOM
La intervención de la UOM tiene que ver con dos cuestiones superpuestas. Por un lado, el plan de reestructuración económica impulsado por el gobierno de Milei que favorece la importación y la competencia en los negocios de capitales extranjeros. Esta política le produjo a Techint (Paolo Rocca) la pérdida de importantes licitaciones para construir gasoductos en Vaca Muerta. Como consecuencia en estos momentos en Tenaris Valentin Alsina (SIAT). la patronal, despidió a 150 trabajadores contratados. La medida representa cerca del 40% de la plantilla total de trabajadores.
Paralelamente actúa la política con apoyo de las patronales, que afecta a toda la clase trabajadora en general y a los metalúrgicos en particular, mediante despidos, suspensiones y presión a la baja sobre los salarios, al tiempo que busca apoyarse en las nuevas normas de contratación y en las modificaciones introducidas por la reforma laboral para fragmentar aún más la negociación colectiva y favorecer acuerdos por empresa o por establecimiento.
Las grandes patronales que son las que tienen mucha más espalda para reubicarse en los cambios que se están produciendo, pero no pueden dejar que ningún sector de la burocracia sindical pretenda sacar los pies del plato. Por eso cuando Furlán se mostró como uno de los principales convocantes en la reunión del FreSU del 1° de mayo, en la sede la UOM de Pilar, las grandes cámaras patronales, le saltaron a la yugular. Cabe aclarar, que la disputa ya venía desde principios de año, pero ese acto, evidentemente, fue el detonante. La intervención sindical fue efectuada por el secretario de trabajo Juan Cordero (un funcionario puesto por Paolo Rocca), con el aval de Sandra Petovello.
Párrafo aparte merecen el FreSU que se presenta como un agrupamiento más combativo que la CGT. Ni Yofra de Aceiteros, ni Aguiar de ATE, ni el propio Furlán no hicieron nada más que declaraciones contra la intervención. Al mismo tiempo que se daba este desplazamiento de Furlán, el gobierno avanzó también contra otro importante dirigente sindical, que había participado del plenario del FreSU, Omar Maturano. A través de la Secretaría de Trabajo, impuso una multa millonaria al sindicato por no acatar la conciliación obligatoria y adherir al paro general convocado por la CGT, en medio del conflicto salarial ferroviario de principios de año, pero el dirigente de La Fraternidad, igual que sus pares del FreSU, “metió violín en bolsa” y se llamó al silencio. Haciendo una analogía mundialista, el FreSu es (o fue) como la selección de EE-UU, cuando tuvo que enfrentarse a una selección poderosa, demostró lo que siempre fue: una baba. Tampoco los otros dirigentes de las seccionales de la UOM, que en su momento se llenaron la boca hablando a favor de Furlán, emitieron palabra. Es notable el caso de la lista azul y blanca (el PCR es parte de esa lista) que dirige la seccional de Villa Constitución, cuya cabeza es Pablo “Piparra” González, le haya soltado la mano de semejante manera a Furlán, siendo que ellos eran los que más defendieron al armado del FreSU y particularmente a la conducción nacional.
Todo indica que el grupo Techint, en acuerdo con el grupo Olmos y el aparato de la burocracia de Caló, (con el beneplácito del triunvirato nacional de la CGT) operaron para voltear a Furlán. En los hechos se produjo una intervención de la UOM nacional, por parte de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, colocando como interventor, al abogado Alberto Biglieri, un operador político vinculado a Daniel Angelici, luego de hacer válido el pedido de impugnación de las elecciones de la seccional Zárate-Campana, promovida por la Lista Naranja de Ángel Derosso, un burócrata que responde a la patronal de Paolo Rocca. En esa seccional es donde dirigía el aparato de Furlán; allí está Siderca, una de las principales plantas de Tenaris, y cuya producción de tubos sin costura ocupaba un lugar estratégico para el desarrollo de Vaca Muerta y la exportación de hidrocarburos**.
En estos días, así casi como por “arte de magia”, se reabrieron las paritarias en la rama 21 siderúrgica, luego de 2 años de no discutirse. Esto no significa que se vaya a ser una paritaria favorable a los trabajadores, pero en el marco de la “normalización” de las relaciones sindicato y patronales, y con el objetivo mostrar algún signo de fortaleza para darle legitimidad a la nueva conducción, reactivaron las negociaciones. Cabe aclarar que todavía no hay una nueva dirección nacional (aunque ya se habla de que Caló y su aparato volvieron a aparecer en el local central de la UOM en Capital), sino que es el mismo interventor Biglieri quien la lleva adelante, pero con los representantes de las burocracias de todas las seccionales siderúrgicas presentes.
Rechazamos la intervención del Estado capitalista a la UOM
Los trabajadores debemos rechazar la intervención del Estado capitalista en los sindicatos en general y en la UOM en particular, sin que eso signifique tener que apoyar a ninguna de las fracciones de la burocracia. Con Furlán, se profundizó la rebaja salarial y los despidos sin dar una pelea para revertirlo. Que nos queda ahora con la vuelta de Caló, el mismo que había admitido sin ponerse colorado, cuando dirigía la UOM, que le “garantizaba la gobernabilidad” a Macri. Los trabajadores no podemos permitir que los capitalistas se metan en los sindicatos, porque estos son organismos de los trabajadores. A Furlán, Caló y a toda esa sarta de burócratas los tenemos que echar nosotros y reemplazarlos por una dirección clasista.
Frente a esta situación los metalúrgicos no podemos esperar nada, ni de Furlán, ni de Caló, ni de ninguna de las direcciones sindicales de las seccionales de la UOM. Por eso lo que necesitamos, es construir agrupaciones clasistas, es decir, independiente de todas las fracciones de la burocracia sindical (que a su vez expresan diferentes sectores de la burguesía) que impulse asambleas para coordinar una lucha común contra los despidos, las suspensiones y el deterioro salarial.
De esta manera, tendremos la posibilidad de poner a los sindicatos, en función de los intereses de los trabajadores, desligándolos del Estado capitalista, para luchar por un gobierno de los trabajadores, que ponga fin a la explotación capitalista.
Nico y Mariano López, 10/7/26
* El lunes 6 de julio la UOM de esa provincia lanzó un paro de 24hs, por aumento de salarios, en el marco de la restructuración de la empresa Mirgor, de uno de los Caputo.
** Todo coincide con el acercamiento político entre Macri y Paolo Rocca, que buscarían un acuerdo contra Milei, apoyando en principio a Bullrich.
